Breve historia de los Montes de Cierzo y Argenzón.

Nacimiento del derecho

Los denominados Montes de Cierzo y Argenzón constituyeron una propiedad indivisa formada por 28.359 hectáreas de terreno, pertenecientes a los municipios de Corella, Tudela, Cintruénigo, Fitero, Cascante, Murchante y Monteagudo desde el Siglo XVII.

Aunque desde mucho tiempo atrás estas tierras eran disfrutadas por una parte de los municipios congozantes, realmente fueron compradas al Rey Felipe IV, un rey necesitado de dinero para mantener la guerra con mantenía con Portugal, en el año 1665.

La escritura de la compra se firma el 24 de octubre por un valor de 12.000 ducados de plata. Contribuyendo cada uno de los siete municipios al pago en función de la población que tenía cada pueblo. Más tarde, en el Siglo XIX, esta distribución de las cargas, sirvió en la adjudicación de la tierra que le correspondería a cada municipio. El reparto económico, que así aparece en las escrituras, se realizó de la siguiente manera:

Explotación de los Montes hasta su reparto

Los terrenos de los Montes de Cierzo y Argenzón se sitúan al NO de Tudela, comprendido entre los ríos Queiles, Alhama y Ebro, fronterizo con la Rioja y Aragón.

Tradicionalmente predominó el uso ganadero, aunque con el tiempo fueron apareciendo usos agrícolas que incluyeron principalmente la plantación de vid.

 

División y repartos de los Montes

La gestión este territorio siempre fue conflictiva ente los vecinos, los gobernantes y entre los diferentes ayuntamientos. Todo el Siglo XIX se ve salpicado por diferentes intentos de dividir y repartir entre los municipios los Montes.

Si bien, desde el principio de los intentos de llegar a buen puerto el reparto de las tierras entre los pueblos, la dificultad estuvo en definir y concretar cual era el territorio que había que repartir. El proceso de amojonamiento se realizó en entre los años 1846 y 1847.  Para que al final, y tras varias sentencias judiciales, los Montes fueron divididos y repartidos definitivamente en 1902. Corella tomó posesión de las tierras que le correspondieron el 26 de junio de 1902.

No terminaron aquí los problemas, ya que durante la primera mitad del siglo XX, diferentes conflictos, ante una desastrosa gestión de la mayoría de los ayuntamientos de inicialmente congozantes, llevo a conflictos importantes entre ayuntamientos y agricultores, en especial en Corella con el estallido de una revuelta en el año 1944.

 

Los años 40 del siglo XX en Corella

Corella pasaba una situación económica muy crítica después de la guerra, además de venir arrastrando problemas con la declaración como municipio independiente de Castejón en 1929.

El 20 de febrero de 1944 con la aprobación de los presupuestos de Corella para ese año, el Ayuntamiento decide cambiar la contribución que se pagaba por las tierras de los Montes en esos momentos,  por un tributo denominado canon, impuesto propio de las propiedades comunales.

Este acuerdo municipal es el detonante de un conflicto muy intenso en los primeros años, ocultado más tarde y obviado hasta hace poco tiempo. Conflicto que ha llegado hasta nuestros días sin haberlo solucionado quien pudo hacerlo en cada momento. Soluciones hacia un lado o hacia otro, que personas con altas responsabilidad para poder acabar un problema que nunca abordaron.

A partir de aquel este momento se declara una guerra contra el ayuntamiento por parte de los agricultores, denominados en los documentos como terratenientes, y  liderados por el abogado corellano, aunque residente en Madrid, José Maria Arellano Igea.

A Arellano Igea le encarga el ayuntamiento de Cintruénigo un informe que firma el 25 de septiembre de 1945, que denominó “Dictamen sobre la propiedad particular en los Montes de Cierzo y Argenzón”, donde argumentaba más o menos que nunca habían sido comunales los Montes de Cierzo y Argenzón. Más tarde, una vez entregado este informe, le vuelven a encarga en este caso un estudio para presentar una demanda sobre la propiedad y que es utilizado para defender los intereses durante aquellos años.

Frente a las tesis de Arellano Igea, el Ayuntamiento de Corella contrata a dos abogados de prestigio en ese momento, como eran Rafael Aizpún Santafé, ex Ministro de Justicia en la II República en el segundo bienio denominado radical-cedista y Luis Arellano Dihinx.

Los tres abogados se conocían muy bien entre ellos, si uno había sido Ministro, los otros dos, tanto Arellano Igea, como Arellano Dihinx, habían ocuparon cargos importantes en el primer Gobierno de Franco. Los dos dentro del ministerio de Justicia, cuyo titular era Tomas Dominguez Arévalo más conocido en Navarra como el Conde de Rodezno.

El enfrentamiento entre las dos pociones fue dura y con un trasfondo ideológico en el régimen franquista. Se convirtió en una lucha política entre falangistas y carlistas.

A través de José Luis Arrese, con reuniones en su casa, intentaron que el ayuntamiento diera su brazo a torcer llegando a un acuerdo por parte del pleno del ayuntamiento, que después debía ser ratificado por la Diputación Foral de Navarra. Después de muchos intentos, se acordó un documento donde un grupo de agricultores de Cintruénigo llegaba a un acuerdo con la Ayuntamiento de Corella por el que se cedían las tierras y el ayuntamiento mantenía el derecho de hierbas de las fincas acordadas. Este acuerdo es firmado por un número muy pequeño de agricultores de Cintruénigo, nunca existió ningún acuerdo con el resto de cirboneros y nunca tampoco ningún acuerdo con los de Fitero o Corella.

La única posibilidad de que los Montes pasaran a propiedad privada, entonces y ahora, es primero un acuerdo municipal y después que la Diputación Foral y ahora el Gobierno de navarra, ratifique el acuerdo municipal.

El acuerdo del Ayuntamiento se traslada a la Diputación y como no daba ningún tipo de señal, Arrese y Arellano deciden pasar a la acción aprovechando las primeras elecciones juchicopales y elección de diputados forales del franquismo. Las elecciones se celebraron finales de 1948 y en tercer estamento de las elecciones de tercios, hacen concejal a Arellano Igea

Arrese junto Arellano Igea deciden interferir abiertamente en la decisión del a Diputación. Deciden que, a pesar de vivir en Madrid, que Arellano sea primero concejal de Corella, paso obligado para ser después uno de los siete miembros de la Diputación.

Arellano permanece desde el año 1947 a 1951 como Vicepresidente de la Diputación, pero en estos años no consigue convencer a al resto de diputado para que ratifiquen el acuerdo del ayuntamiento con los terratenientes cirboneros.

Nunca se ha encontrado ningún acuerdo de la Diputación que ratificará la decisión del ayuntamiento de Corella de ceder las tierras a cambio de el derecho de hierbas, y así se continuo el problema larvado hasta finales del siglo XX que de nuevo, como todo lo que no se arregla,  emerge.

 

El intento de concentración parcelaria de Abatores

El 1 de septiembre de 1997, el Gobierno de Navarra declara de utilidad pública y urgente la concentración parcelaria de la zona de Abatores. Estos terrenos se encuentran situados en los denominados Montes de Cierzo y Argenzón. La decisión suponía poner en regadío 3.317 hectáreas pertenecientes a los municipios de Corella, Cintruénigo y Fitero.

Los técnicos a los que le fue encargado en el proyecto comenzaron sus trabajos y en el momento de trabajo decampo, el de comprobar la titularidad de las parcelas afectadas, contaron con el apoyo de los guardas de campo de los tres municipios. En el caso de Corella y con las parcelas afectas

Vista la situación el Gobierno solicita al servicio jurídicos un informe sobre la situación conde se deja claro que a la inmensa mayoría y sin poner en duda que hubiera en algún monte algún tipo de desafectación de alguna parcela, el conjunto del Morterete era terrenos comunales.

El Gobierno de Navarra decide entonces pedir un estudio jurídico al mayor experto en Comunales que era el profesor de la Universidad de Zaragoza D Eloy Colon. La conclusión sin es la misma que el redactado por Nazaret Yabar, concluyendo que a falta de un estudio minucioso, la mayoría de las hectáreas afectadas por la concentración son comunales.

En el año 2004 decidió el Gobierno de Navarra no mover el avispero, y los tres ayuntamientos olvidade del tema, perdiendo de esta manera una oportunidad de oro de convertir en un vergel unas tierras de secano muy poco productivas.

Durante los años 2003 a 2007 hubo diferentes intentos de abordar el problema cuando, por necesidad de renovar la licencia del coto de caza, el ayuntamiento de Corella decidió incorporar el termino de morterete como parte del coto. Las peleas con disertes áreas del Gobierno y con alguno agricultores de los municipios colindes fueron duras, pero al final la razón se hizo fuerte y Corella incorporó a su conto tos el territorio de morterete.

 

A la búsqueda de resolución del conflicto

En el año 2018, con la anunciada llegada agua de riego a través del canal de Navarra, desde la presidencia de la Comisión de Agricultura del Ayuntamiento de Corella, se tomó la decisión abordar el conflicto buscando una solución que permitiera tener la posición propicia para llevar a cabo las necesarias concentraciones parcelarias en Corella. Para poner en regadío parcelas del tamaño adecuado era prioritario definir la propiedad.  Era necesario llegar acuerdos y que no volviera ocurrir lo ocurrido con la concentración de Abatores.

Se comenzó manteniendo reuniones con las responsables de las Sección de Comunales del Departamento de Agricultura del Gobierno de Navarra. Había que definir un recorrido jurídico y administrativo que provocará el menor conflicto posible.

En este recorrido entre las dos posiciones antagónicas eran por un lado la de aquel pensamiento que plantaba la plena propiedad de los/as agricultores que gestionaban las tierras o la plena propiedad del ayuntamiento por entender que todas las tierras eran comunales.

Desde un primero momento se considero que una buena parte de propietarios y proletarias no eran responsables de la situación y que además tenían derecho sobre la tierra.

Es evidente que para unos será alto elprocetaje dde dero y apra otros será lo contraio Se llego al

Se estudiaron casos dados en Navarra en procesos de recuperación o gestión de Comunales,

En principio se tenía que llegar acuerdos transaccionales entre propietarios/as y ayuntamiento para después que el Gobierno de Navarra ratificará estos acuerdos y no pasará lo que ocurrió en el año 1947 con el acuerdo de concordia entre un parte de agricultores cirboneros y el ayuntamiento de Corella.

Ya sí hasta que, en el año 2018, y ante la llegada en algún momento el agua a Corella a través del Canal de Navarra se decidió abordar el problema, sabiendo los problemas que se podían generar.

Inicialmente se mantuvieron diferentes reuniones entre el departamento de Comunales del Gobierno de Navarra, con responsables del área y Ana San Martín y por parte del Ayuntamiento